11 dic. 2010

El credo del estaño


(De Jorge B. Rivera)

Creo en los que copan la noche, ángeles extáticos
de la muerte de Buenos Aires;
en el dolor a la deriva, en el dolor
que no ancla, hermano del hombre;
en los que se arrancan los ojos para ver
en las tinieblas, la lengua para hablar,
el sexo para amar sin ser sentidos.
Creo en la agria desnudez de la palabra mendiga;
en la apolillada amistad de cuatro copas,
en los que aman y en los que odian
con la misma sed brutal de sentimiento.
Creo en esa yiranta que buscaba a Dios por Talcahuano;
en Francisco Fiorentino que se ahogó en el canto;
en los estaños donde recala la tristeza
bebiéndose el perfil de milonguita.
Creo en Corrientes entre Callao y el Obelisco,
en los que se fueron de pronto sin sentirlo;
en la mañana que sube desde el Bajo
remando a contrapelo como un tango de Enrique.
Creo todos los días puntualmente, en Buenos Aires.
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Imagen: “Sombra en la calle” (Foto sin autor tomada de la web).